miércoles, 29 de septiembre de 2010

Eres inalcanzable...



Eres tan inalcanzable...
eso dice la canción que hoy retumba en mis oidos...
Es cierto, eres INALCANZABLE, creía que no podía haber nada peor que fijarte en alguien a quien le interesa otra persona, o que le importas pero no lo suficiente como para lanzarse al vacio contigo, que te aprecia pero no del mismo modo que tu a ella, pero si lo hay, es tu actitud, y duele mas de lo que pude llegar a imaginar.

Nos conocemos desde hace mucho tiempo, aunque nunca te dignaste a cruzar mas de un saludo conmigo, y cuando lo intentaba, desaparecias, como si te hubieses vuelto invisible de repente, o huias como si tuvieses algo urgente que hacer... y yo, me quedaba ahi, quieta, con la palabra en la boca, viendo como te alejabas y sin comprender nada...


Antes lo entendía, pensaba que no tenías porque permitir que me acercara a ti, porque apenas coincidiamos
y eso hacía que las cenizas fueran insalvables, ya sabes, el que no se consuela es porque no quiere...
Pero ahora, ya no puedo consolarme, he despertado, el destino ha confabulado en tu contra y te ha obligado a pasar tiempo conmigo por unos dias, pensaba que lo peor que podía ocurrir, es que te resultara indiferente, que te diera igual si voy o vengo, si estoy bien o mal, pero es peor que todo eso, ojala me trataras con indiferencia, pero no, no me tratas, porque para ti es como si no existiera...

Es como si de repente me hubiese vuelto invisible ante tus ojos, aunque vaya a tu lado, me cruce contigo, o te acerces hacia donde estoy, es como si no me vieras, podría ponerme una campanita y luces de colores, que seguirias sin mirarme, es como si fuera un fantasma que pulula a tu alrededor pero no puedes ver...
Da igual la situación, simplemente actuas como si no me vieras, miro el espejo porque se que si levantas la cabeza te cruzaras con mi mirada, pero no lo haces, paso junto a ti e ignoras mi saludo, como si aunque moviera los labios no saliera sonido alguno...
Hoy, me veo obligada a sentarme a tu lado, y no te apartas porque no hay más opcion, no hay más espacio, y por eso aguantas, casi noto tus dientes chirriar de la rabia, mientras nuestras rodillas se rozan por un leve instante, estas tan cerca de mi que puedo aspirar tu perfume, es como si lo llevara dentro de mi, o se hubiera impregnado en mi ropa, te oigo respirar entrecortadamente, por primera vez estamos tan cerca y por primera vez estas tan nervioso, el vaiven de la carretera nos acerca en las curvas y tu aguantas la respiración, como si por primera vez te percataras de que estoy ahi, y no aguantaras mi olor, mi presencia a tu lado, o mis piernas rozandose levemente con las tuyas, ni si quiera me miras, pero puedo notar como te estas ahogando por el hecho de estar a mi lado, como te desabotonas el cuello de la camisa como si te estuvieras quedando sin aire...


¡¡Estas nervioso!! Por primera vez te comportas como si de verdad fueras consciente de que estoy ahi, a dos centimetros de ti, como si supieras que si te dignas a mirarme aunque solo sea una sola vez, veras el alivio y el brillo de mi mirada...

Casi puedo imaginarte girandote levemente y mirandome por primera vez, aunque solo fuese eso, una mirada, aunque no hablases ni hicieses nada más, pero daria lo que fuera por ver tus ojos mirandome por un instante mientras yo me sentiria como si naciera de nuevo y me vieras por primera vez...


Pero nada de eso sucede, el trayecto pegada a ti, ha durado apenas dos minutos, en cuanto has encontrado un hueco te has alejado de mi,
y en un momento te veo junto al cristal suspirar y caer de golpe sobre el asiento, como si la agonia hubiese acabado, y por fin pudieses respirar...
Y entonces, vuelves a ser tu, a comportarte como si no existiera, a fingir que no me ves ni me escuchas, a fingir que no estoy ahi...


Y yo... yo no entiendo nada... te comportabas como si no existiera, y me dolia, me dolia mas de lo que era capaz de soportar, y hace un instante, como si me tuvieras asco o mi sola presencia te repudiera... y no se que opción es la que me duele más...



No lo entiendo y sin embargo...
Duele tanto...




domingo, 26 de septiembre de 2010

Gracias...


Le encontré tirado en la calle, apoyado en el escaparate de un bar, su estado era deplorable, podría haber pasado por cualquier borracho mas de la ciudad, pero no era cualquier borracho, era él. La persona que venía cada día impecable a clase y nos hablaba del Derecho Jurídico de los ciudadanos romanos del s.XVI.


Pero también era mucho más que eso, era mi primer pensamiento del día, era el responsable del brillo de mis ojos cuando me sonreía al encontrarnos por los pasillos de la facultad, era dueño de mi tímida sonrisa cuando le espiaba de lejos en la cafeteria...


Me acerqué en silencio, al llegar junto a él me agache, me miro un momento y después bajó la mirada, en ese instante comprendí la llamada de auxilio que ardía en sus ojos, mucho más intensa y fuerte que el tenue rubor de sus mejillas...


Le levanté como pude, le abracé y le acompañé a casa, apenas balbuceaba breves palabras y algunos sonidos sin sentido, aun así conseguí que me dijera su dirección, y aunque el trayecto no era muy largo, la pesadez de su cuerpo y su balanceo me convencieron de que un taxi sería la mejor solución...


No tardamos mucho en llegar, una vez allí, rebusqué por sus bolsillos y encontré las llaves, al entrar no pude evitar fijarme en la casa, tal vez buscando algún detalle que me indicara que estaba ocupando el lugar de alguien... No lo había...


Abrí la primera puerta que encontré y le tumbé sobre la cama, deje las llaves en la mesilla y me di la vuelta para irme, aún sorprendida de que en ningun momento me pidiera mi silencio sobre lo sucedido, quien sabe, tal vez su cogorza era tal que ni si quiera me reconocía o tal vez me conocía mejor de lo que yo creía...


Mientras cerraba la puerta, su voz me sobresaltó...

- Sara

-¿Si? (Al parecer si me había reconocido...)

- (Aún temblaba) ...Siento que hayas tenido que verme así

-No te preocupes, todos nos hemos pasado alguna vez...

-Gracias

-No hay de que, tu habrías hecho lo mismo...

- Si, pero no lo digo por eso.

-Entonces, ¿Gracias por que?

-Gracias por quererme tanto...


Le sonreí y en ese momento se quedó dormido, me marché en silencio no sin antes mirarle una vez más mientras dormía, en la calle, mientras el rocio helaba mis huesos pense que tal vez la barrera que nos separaba se había roto...

viernes, 24 de septiembre de 2010

Es parte de mi


-Es curioso, bueno, más bien es increible, no lo entiendo...

-¿El que no entiendes?

-Sigues sonriendo después de haberle perdido, no lo entiendo.

-Es que no le he perdido, es eso lo que no entiendes.

-Ya no esta contigo, le has perdido, tal vez para siempre... y tu... sonries, estas impasible, tan feliz como cuando el estaba a tu lado, y francamente, no lo entiendo, me consta que le quieres y sin embargo... no te he visto llorar ni lamentar su ausencia...

- Mike se ha ido, es cierto, pero su corazón sigue siendo mio, su amor por mi sigue intacto, nada ha cambiado, el no se ha ido por eso, a veces en la vida hay circustancias que no vienen al caso y que no te puedo contar, que hacen que tomes decisiones drásticas, que no te gustan y que te cambian la vida de un plumazo... Esta es una de esas ocasiones... Mike se ha ido por causas ajenas a su voluntad, y su amor, nuestro amor, no ha tenido nada que ver, todo sigue igual, y Mike volverá, cuando todo se solucione, volverá...

-¿Y como sabes que te sigue queriendo? ¿No te asusta que te olvide? ¿Como sabes que no lo ha hecho ya?

-Porque lo siento, siempre he sabido lo que ha sentido por mi, incluso antes de que el mismo lo supiera, es como si su amor estuviese conectado a mis latidos, si su amor muere... mis latidos lo notan, no se como explicarlo, no tiene explicación, pero es así, desde que nuestro corazón empezó a latir al unísono, es como si hubiese despertado de un sueño eterno, el mundo empezó a ser un lugar mejor, y no hay nada que pueda hacer que pierda la sonrisa, las ganas de vivir, nada que me estrese o asuste, nada... le amo, le amo y no solo como a un compañero de viaje en esta vida, a veces siento que es como si fuera parte de mi, no importa lo lejos que este, si esta conmigo o no, o si su corazón deja de latir por mi, siempre lo llevo conmigo, es como si lo llevara dentro desde siempre y por eso cuando le conocí supe al instante que algo habia cambiado, y que mi vida nunca sería igual...

- Oyendote, nadie se atrevería a afirmar que el amor no existe...

-Si existe, y todos lo saben, y a todos les llega, solo que a veces es dificil percibirlo...

-Dime, ¿Y que harás si algún día deja de quererte?

-Nada, ¿No me has oido? Le llevo dentro de mi, forma parte de mi existencia, y eso va mucho más alla del deseo a que este junto a mi, mi prioridad siempre sera que se encuentre bien, sano y feliz... porque es lo que quiero para mi, y él, es parte de mi.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Los gritos de mi caparazón

Y sin saber como, te has lanzado sobre mi, de repente, sin previo aviso, me has rodeado y me has apretado fuerte, muy fuerte contra ti... Y yo me vuelvo a empapar de tu olor, de esa mezcla de palomitas de maiz y el polen de una flor en primavera...y de pronto, soy yo la que se deja caer rapidamente en tu pecho, intentando memorizar tu olor, la dureza de tu torso y los latidos de tu corazón junto a mi oido...

Y así, por un breve instante, siento que levitamos y no siento miedo, no, más bien orgullo, curiosidad, y anhelo de que sea real, porque no me importaría levantar el vuelo mientras sean tus brazos los que me rodeen...

Pero como si de una montaña rusa se tratase, nuestro vagón empieza a decaer, te vas separando de mi, mientras tus pequeñeces se escapan entre mis dedos...

Y algo dentro de mi se transforma en una sombra que pide a gritos otro abrazo, pero los gritos de mi caparazón no alcanzan a tu oido...

Recibe mis entradas por correo electrónico