domingo, 28 de junio de 2009

Cambio en una persona

-Esta mañana he visto a Hugo.
-¿Hugo?¿Es tu ex no?
-Si
-¿Y Que tal? ¿Donde le has visto?
-En un centro comercial de la calle Julián Preciados, en la zona de muebles para oficina y hogar.
-¿Que ha pasado?
-Lo que me temía
-¿El que?
-La última vez que le vi, me bastó mirarle a los ojos para saber que ya nada seria igual, habíamos discutido días atrás y yo le había dejado, no por la discusión en si, si no porque ya nada era igual, el Hugo que yo conocí, era amable, atento, cariñoso, y por encima de todo me respetaba, y la persona con la que últimamente convivía, se había vuelto un egoísta, un maleducado, se había convertido en un ser frío como un témpano de hielo, y dejo de respetarme a mi, a mis sentimientos, al tiempo vivido y hasta a nuestra casa, se le olvido todo lo que dijo e hizo todo lo que un día prometió que no haría.
-¿Te fue infiel verdad?
-Si, y lo que mas duele no es el hecho de que se estuviera viendo con otra mujer, si no el engaño, estuvo durante meses viéndose con ella mientras estaba conmigo, no hay que tener sangre en las venas para hacer algo así, por eso al final le dejé, una semana después vino a casa a recoger sus cosas y se fue a vivir con ella.
-¿Que paso entonces?
-Nada, no supe nada más de él hasta unos meses después, una tarde estaba viendo la televisión y oí que llamaban a la puerta abrí y me lo encontré allí y sin mediar palabra me besó, me cogió en brazos y me acostó encima del sofá, antes de que terminara de desnudarse me levanté y le deje ahí, me puse a gritarle, a recriminarle su actitud y a preguntarle porque había venido a casa. Me dijo que ya no estaba con Carla, la chica con la que me había sido infiel, y que quería volver conmigo. Yo me negué, no quería que me utilizara a su antojo ahora que su cambio de pareja le había salido mal. Entonces se fue. A los tres días salí a caminar, necesitaba pensar en lo ocurrido, yo estaba segura de que no quería volver con el pero todo el mundo me decía que le diera otra oportunidad, estaba absorta en mis pensamientos cuando me encontré con su hermana Lucia, salía de una tienda de trajes de novia, me paré a saludarla, siempre nos habíamos llevado bien, a mitad de la conversación le pregunte que cuando se casaba, me dijo ¿Casarme yo? Que va, el traje no es para mi, es para Carla la novia de Hugo se casan el próximo sábado. Pensé que me desmayaba ahí mismo, el muy cretino, solo quería un polvo de despedida de soltería, y con quien mejor que con su ex.
-Imagino como te sentirías, menudo cerdo...
-Pues si, fui a su trabajo a buscarle, necesitaba gritarle que se había convertido en una persona despreciable y así lo hice, fue en ese momento cuando supe al mirarle que ya nada sería igual, sus ojos albergaban un odio inmenso, transmitiendo una mirada fría y sin expresión. De esto hace ya dos años y no he vuelto a verle hasta hoy.
-¿Y hoy que ha pasado? ¿No me digas que no le olvidaste?
-Si claro que le olvidé, pero me ha impactado mucho verle, iba esposado custodiado por dos agentes de policía, le mire y no entendía que había pasado, ahora menos que nunca, fueron unos segundos porque enseguida se lo llevaron, cuando pase por la caja registradora las empleadas aun lo comentaban, pregunte con disimulo si sabían cual había sido su delito, al parecer habían parado aquí porque uno de los agentes tenia que ver a su esposa un momento, que era la empleada con la que estaba hablando, y ya le contó que había sucedido, al parecer la policía le buscaba por bigamia, el se había enterado, y entonces mató a una de sus familias, la segunda mujer con la que se casó y el hijo que tenían en común... pensando que así podría huir con su otra familia simulando un viaje, dando esquinazo a la policía y volviendo a empezar de nuevo, pero naturalmente le cogieron al final, justo cuando se disponía a embarcar.
-No me lo puedo creer.
-Yo tampoco, cuando pienso en que se ha convertido, es como si pensara en otra persona, no la relaciono con la persona de la que un día me enamore...

domingo, 21 de junio de 2009

Volverá

Le observaba desde el quicio de la puerta, no podía dejar de hacerlo, porque mientras le miraba era como si estuviese viendo a otra persona, la silla colocada de manera correcta, él sentado de manera correcta, con sus puños entrelazados y la mirada perdida en la pared...

Mientras me acercaba pensé que solo si le besaba saldría de ese estado se sock en el que quien sabe porque se encontraba...pero logré frenar el impulso.

-Jack

* Claire...-(estaba tan absorto en sus pensamientos que ni la había sentido acercarse)

-¿Que te pasa?-(pregunte mientras me sentaba a su lado)-Y no me digas que nada porque hasta un niño se daría cuenta de que algo te ocurre.

* (entre sollozos) -Pensaba en Derek, me encantaría que no se hubiese marchado, necesito que vuelva, ojala hubiese hablado a tiempo con él Claire, tal vez podría haberle convencido de que se quedara, de la falta que nos hace aquí, se ha ido un miembro del equipo y me siento como si me hubiesen arrancado una parte de mi mismo.

- (mientras le abrazaba) -Todos notamos esa falta Jack, todos necesitamos a Derek, no hay día que no me acuerde de él, en todos los trabajos pienso que si él estuviese aquí todo nos resultaría más fácil, no hay mañana que no extrañe el olor a café que dejaba en su despacho, ni el desorden de su mesa, ni esa sonrisa que siempre era capaz de contagiarte...todos le echamos de menos, pero se ha ido y no podemos hacer nada más, solo esperar que pasen estos dos años y desear que en Lyon no se encaprichen demasiado con él y le dejen volver...

* Eso espero.

-Es más volverá, ¿O acaso crees que el no nos extraña? ¿Crees que encontrara a alguien con quien hablar sobre nada en particular durante horas como lo hacía conmigo? ¿ O que podrá vivir sin escuchar los gritos de Marc? ¿Crees que no echara de menos las risas que os pegasteis juntos cada día? ¿Crees que podrá quedarse en Lyon sin volver a vernos? si , sin volver a vernos a nosotros, a sus amigos, Jack...le conoces perfectamente, sabes que esta deseando que pase el tiempo para volver con nosotros...

* Tienes toda la razón, (y sonrió, porque si, porque era ella, y porque le había conmovido que se preocupara por él y porque mientras estaba entre sus brazos se sentía bien, y porque le comprendía, porque también echaba de menos a Derek, porque tenía razón y porque sería tan bonito besarla...)

-¿Vamos a tomarnos un café? y a la vuelta si quieres le escribimos

*Vale, invito yo, Gracias Claire-( decidió guardar el beso que quería darle para otro momento)

-De nada-(dijo sonriendo mientras intentaba frenar los deseos de besarle...)

miércoles, 17 de junio de 2009

Desahogo...

Ella quiere sonreir, quiere salir a la calle y que le de todo igual, quiere ser feliz, pero no puede, los musculos de su cara han olvidado la mueca de su sonrisa, sus ojos han perdido su brillo, su ropa los colores, sus brazos han olvidado el tacto de otros brazos, su cabeza se ha perdido en un laberinto que le viene grande, todo lo que tenía sentido ya no lo tiene, todo su esencia se ha hecho pedacitos, y se han distribuido por ahí donde no pueden encontrarse y unirse de nuevo, la almohada de su cama solo conoce el sabor amargo de sus lagrimas, mientras se le desgarra el alma cada noche en la fria soledad de su habitación...

Se esta destruyendo por dentro, y cuantas más lagrimas derrama, más lagrimas genera, y estas a su vez se derraman y siguen generando más que despues vuelven a derramarse...

Siempre ha sido una persona muy sensible pero muy fuerte a la vez, y ahora de esa fuerza ya no queda nada, antes podía coger el timón de su barco y enfrentarse al destino, ahora ni siquiera reune el valor necesario como para encaminarse hacia el timón...

¿ Y sabeis que es lo peor de todo? Que no pide ayuda, ella cada día se esta volviendo un poco mas gris y triste, cada día un poco más, y sin embargo si alguien le pide ayuda sigue haciendo de tripas corazón y le ayuda, pero no pide ayuda para si misma.

Se esta muriendo por dentro, y nadie se da cuenta...

sábado, 13 de junio de 2009

Las estrellas son testigo


- David
-¿Si?
-¿Te puedo pedir algo?
-Claro cielo, ¿Para que soy bueno? ¿Puedo ayudarte en algo?
-No, no quiero pedirte nada, solo quiero que me digas algo.
-Está bien, dime.
-¿Prometes no burlarte?
-Te lo prometo, dime
-Dime un momento de tu vida en el que te sintieras especial, en el que levitaras por momentos y rozaras el cielo con la punta de los dedos.
-Cariño..¿Por que me preguntas esto? Es una pregunta muy extraña, me he sentido feliz y especial muchas veces, no se que pretendes que responda
-La verdad
-¿La verdad? ¿Que verdad? No seas ridicula
- Prometiste no burlarte..
-No me estoy burlando, es solo que no se que contestar
-¿Quieres que empieze yo?
-Está bien, empieza tu, pero no te garantizo que yo pueda decirte nada después
-Hace cinco años, viajaba hacia esta ciudad, Cornualles, solo venía a pasar unos días, el tiempo que tardara en completar el articulo sobre "Rosamunde Pilcher" y me llevaría unos días porque tenía que hacerle una entrevista y solicitar su permiso para visitar su casa y sus lugares más intimos.
-Si, algo me contaste, querías averiguar si su novela, "El regreso" era autobiográfica, ¿Verdad?
-Si, lo que nunca te conte es porque decidí quedarme para siempre.
-Cierto, ¿Por que fué?
-Ahí es donde quiero llegar, el trabajo me llevo cuatro dias, tenía toda la información que necesitaba y me disponía a volver a España, de camino al aeropuerto, el coche se paró, tuvo una averia y tuve que hospedarme en un hostal, a la mañana siguiente iría el mecánico más cercano a recogerlo y en unos días mas podría marcharme, pensé que como tenía que quedarme unos días más debido a las circurstancias al menos tenía que intentar disfrutar del lugar, por eso salí a dar un paseo por los alrededores, después de un rato caminando me encontré la Taberna Porthkerris...
-Allí fue donde nos conocimos...
-Si, cuando entré dentro, lo primero que ví fue a ti, te acercaste a mi con esos inmensos ojos azules y esa sonrisa, mas propia del Dios Jupiter en una nueva conquista, que de un ser humano, y sin más te sentaste conmigo en una mesa, a charlar conmigo y a recomendarme lugares por los que pasar esos días, y como no, haciendo alarde de tu gran cortesia y tu fuero seductor, me pediste el numero de telefono para quedar esa noche y acompañarme, alegando que no conocía a nadie y era mejor que no estuviera sola...
-Si, lo recuerdo, la verdad es que me gustaste mucho y no sabía como volver a verte.
-El caso es que cuando me recogiste esa noche, me dijiste que me llevarias a un lugar muy especial, y durante el camino, yo no podía dejar de mirarte, parecías tan seguro de ti mismo, tan jovial y con tantas ganas de comerte el mundo....cada vez que hablabas parecía que mis pensamientos se paraban, mi cerebro se centraba en tus palabras, para solo acapararte a ti, para centrar la vista en tus ojos y mis oidos en tus palabras...cuando llegamos, me quede abrumada, era la playa más preciosa que había visto en mucho tiempo, las olas rompían su fuerza en las rocas, el viento acariciaba mi cara y de pronto, tu te acostaste en la arena y te pusiste a mirar el cielo, como si esperaras que la luna bajara de un momento a otro, y entonces todo desapareció, solo estabamos tu y yo, mientras me acostaba a tu lado, te miraba deseando una señal para poder acercarme a ti y que nos amaramos durante toda la noche, bajo la atenta mirada de las estrellas, portadoras de nuestro secreto, pero eso no sucedió, solo me cogiste la mano y así estuvimos hasta que nos dormimos, y esa noche las estrellas fueron testigo de algo mucho mayor, fueron testigo del nacimiento de un amor que sin quererlo ni buscarlo comenzaba, y desde entonces fueron participes de esta relación, y seguro que rieron ante la idea de que había tenido que coger un avión y cambiar de pais para encontrar al amor de mi vida, y lo mas importante, son portadoras del hechizo que esconden nuestros ojos al mirarnos y de la magia que posee esa playa y que tu y yo pudimos encontrar, ese David, ese es mi momento único, mi momento especial, esa es la noche en la que levitaba por momentos y rozaba el cielo con la punta de los dedos, por eso me quedé, tal vez si nos hubiesemos dejado llevar por la pasión, o si no me hubieras llevado a aquella playa, por muy agradable que hubieses sido no me hubiese quedado.

(Con lagrimas en los ojos David la abrazó)
-Raquel
-¿Si?
-¿Sabes que te quiero verdad? fueron muchas cosas las que hicieron que me enamoraras por completo, tenías la mirada mas limpia y sincera que yo había visto nunca, y me atraiste desde un primer momento, cada vez que hablabas me iba dando cuenta de lo maravillosa que eras, de la capacidad de amar, y de perdonar que tenias en ese gran corazón, la capacidad de confiar y creer en el ser humano, y también esa capacidad tuya de sentir cada momento como si fuera el último, esa capacidad de transformar una tarde de café en un recuerdo especial, único e inolvidable. Eres el regalo más bonito que me he podido encontrar, y te voy a cuidar siempre, es lo unico que te pido, que me permitas estar siempre contigo...
-Claro que si, yo también quiero estar siempre contigo.
-Escuchame Raquel, se que tal vez, a veces, echas de menos que yo te diga todo lo que siento, lo que has dicho antes me ha conmovido, y que yo no sea capaz de decirte un momento concreto de esa felicidad tan grande que siento desde que estamos juntos, no significa que no lo sea, y que no te quiera, pero no todos tenemos la capacidad de expresar lo que sentimos como tu, ojala, todo sería mucho mas fácil, pero no es así, ¿Lo entiendes verdad? Yo te quiero, y quiero que nunca lo olvides.
-Lo se, me lo demuestras cada día, eso es lo más importante, te quiero.


Y la besó dulcemente mientras una vez más las estrellas les sonreían desde el cielo...

jueves, 11 de junio de 2009

¿Y tu por que te decantas?

En ese momento Elisabeth se dió cuenta de que le tenía a menos de un metro de distancia, estaba sentado frente a ella descansando en la pesada roca después de la travesía en la barca, ¿Le había tenido alguna vez tan cerca? Sabía que con solo dar unos pasos estaría tan cerca suya que él no podría evitar rodearla entre sus brazos y dejar que la gravedad hiciese el resto, sabía que la deseaba, lo notaba en su mirada, en la manera en la que bajaba la cabeza cuando hablaban, en la ternura de sus ojos cuando la veía reir, en su mirada de súplica cuando la veía llorar...

Era todo tan sencillo y tan complicado a la vez...por un lado solo tenía que acercarse a él, sonreirle y esperar, porque sabía con toda seguridad que con una sonrisa bastaría para que el la rodeara entre sus brazos, y sin embargo, no era suficiente, para una vez que ella no tendría que hacer nada, porque ya estaba todo hecho, no podía, solo tenía que dar dos pasos y por contra se le hacía cuesta arriba, se quedaba paralizada incapaz de mover ni un solo musculo de su cuerpo...

No lo entendía, llevaba años entregandose al mejor postor, al que llevaba más cadenas de oro y la billetera más llena, llevaba años fingiendo pasiones que no sentía, y ahora que desde lo más profundo de su ser deseaba besar a ese hombre...no podía, a ese hombre le debía la vida, él la ayudó a salir del atolladero en el que se encontraba, le dió la fuerza y la protección necesaria para salir del mundo de la prostitución, la ayudó a desengancharse de la coca, la acogió en su casa sin presiones, hasta que tuvo la fuerza suficiente como para buscar un trabajo y encontrar una casa una propia, se había convertido en su propio angel de la guarda y ella como si de una quinceañera se tratase se había enamorado de él, lo que empezó como un inocente juego como imaginarse como sería la vida con él, habia pasado a ser algo mucho mas fuerte y verdadero.

Y aún sintiendo todo eso era incapaz de acercarse a él, sería por las palabras de la Madame( asi llamaban a la jefa del prostibulo) que decían asi: " La mujer que es o ha sido prostituta, la mujer que le ha vendido su alma al diablo, deja de sentir el amor como lo sienten el resto de mujeres, y si siente algo parecido, jamás lo conseguirá, la sombra de su vergüenza será más grande que todo lo demás." Sería por eso... o por eso que dicen los escritores soñadores, aquello de ... "el ser humano puede pasarse la vida besando, entregandose y amando a cualquiera, sin el menor indice de apuro y libre de todos los prejuicios, pero cuando le importa alguien todo cambia, entonces el ser humano se vuelve inseguro y débil, como un niño..."

Elisabeth no lo tenía claro, yo como autora, me decanto por lo segundo.

miércoles, 10 de junio de 2009

¿A quien le doy las gracias?

Un mes encerrada, 31 dias apartada del mundo, y ni siquiera ha hecho falta que me metieran en un zulo, con mis ojos cerrados, y con el cable que conecta mi cerebro con mi alma roto, mis sentidos no eran capaces de vislumbrar el color de las paredes, el olor de las personas que se posaban a mi lado, ni el tacto de la sábana bordada donde mi cuerpo se posaba...

Mi cuerpo se encontraba postrado en la cama de un hospital, y yo no lo sabía, como bien marcaba la maquinita encargada de que mi corazon siguiera latiendo, (sin la cual yo estaria muerta), porque al parecer segun me cuentan ( ya que aún tengo lapsus de memoria) una mala caida en un caballo había producido que mi organo mas vital, mi corazón, dejase de funcionar, con lo cual, mi cerebro tampoco lo hacía.

Esa máquina ha estado durante un mes transmitiendome latidos artificialmente, prolongando una vida que en realidad ya no era vida, prolongando el poco ápice de esperanza que les quedaba a quienes me querían, y lo siguen haciendo ahora que todo ha acabado.

A esa gente que iba a verme a diario les dijeron que solo un milagro podía hacer que yo abriera los ojos y volviera a ser la de siempre, que lo más sensanto era desconectarme, ellos rezaban a diario para que despertara, por lo que no se si fué su fé inquebrantable, o que tengo un ángel ahí arriba que me protege, o que simplemente me tocaba, pero se produjo el milagro, me desperté, un día abrí los ojos y todo volvió a empezar a girar lentamente para bien.

Después de mi retorno al mundo de los vivos, había muchas cosas de las que no me acordaba, y que aún no recuerdo, secuelas de la caida por lo que parece, aunque voy recordando poco a poco y eso es bueno...

...Después de despertar y analizar la situación, no sabía a quien darle las gracias por haberme despertado, porque no podía decirselo a los médicos, ya que de ellos no dependió, entonces pensé que si escribía esto me ayudaria a sentirme mejor, y es verdad, pero el problema sigue estando ahí, asi que solo me queda por añadir, que si de verdad hay alguien arriba, y el milagro entonces probablemente se deba a eso, le doy las gracias.

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