domingo, 5 de octubre de 2008

Se feliz

Solo recuerdo, que me desperté temprano con la brisa del mar rozando mi cara, a mi lado estabas tú, parecías un angel dormido, sonreí y te dí el que sería el ultimo beso, aunque no lo sabía, de haberlo sabido, te habría dicho te quiero por ultima vez, pero no lo hice...

Baje a la playa, y comenzé a caminar por la arena, con mis pies descalzos, y las olas de mar rompiendose junto a mis dedos, entonces creí oir, la risa de nuestra niña, de nuestra hija, llevaba dos años sin oirla reir desde que desapareció, pensé que eran imaginaciones mias y continué mi camino, pero me equivocaba, porque al poco tiempo volví a oir la risa, y a nuestra pequeña hija llamandome..

-Mamá, Mamá...


Miré al horizonte y la vislumbre en el mar, ¡¡Mi hija!! mi pequeña Lucia... y sin pensarmelo dos veces, me metí en el mar, nadé y nadé, pero a la niña cada vez la veía más lejos, hasta que de prontó dejé de verla, y al mirar atrás ya no podía ver ni la orilla de la playa, y así ahogada en mi propio llanto y en el agua del mar, la muerte llamó a mi puerta.


Siento haberte dejado solo, no fue mi intención, pero al menos ahora sé que mi muerte no fue en vano, porque cuando encontrasteis mi cuerpo, en la arena arrastrado por la corriente, pudiste ver que no estaba sola, que el cuerpo de Lucia estaba junto a mi. Al menos ahora sabias que Lucia estaba muerta, y ya no tendrías que vivir con esa incertidumbre.


Se que fueron momentos duros, en los que dudaste de mí y de mi integridad como madre, pero no te culpo, yo habría hecho lo mismo, cuando la policia descubrió en la autopsia que yo llevaba muerta 48 horas y Lucía según dicen parecía estar muerta desde practicamente el día que desapareció, te diste cuenta, que yo no la había matado, porque ese día estuvimos juntos, y los siguientes, y los siguientes, no podría haber tenido oportunidad de hacerlo, pero aun así no entendias porque aparecimos en el mismo lugar, las dos muertas en el mar.

Por eso, he entrado en tu sueño de esta noche, para contartelo todo, para que te liberes de esta carga y seas feliz, estamos juntas en el cielo, esto es muy diferente a la tierra, los angeles que gobiernan aqui, no quieren contarme como murió Lucia, asique no se como murió , pero al menos puedes saber como lo hice yo, al menos puedes saber que aqui estamos bien, cuidando de ti, Lucía te manda muchos besos, y dice que puedes regalar todos sus jugetes a quien quieras, menos la muñeca que le compramos por Navidad, ya sabes cuanto le gustaba, dice que la guardes, y que cuando te sientas solo, la abrazes y será como si nos estuvieras abrazando a nosotras.

Desde aqui te cuidaremos, para que seas siempre feliz, no nos olvides nunca, pero rehaz tu vida, vuelve a enamorarte, y se feliz, sobre todo procura ser feliz, porque de ese modo, nos estaras haciendo felices a las dos.

Te queremos Daniel.

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